
Siempre que voy a una papelería o ferretería me quiero comprar todo lo que veo, son dos sitios que me superan, nunca compro todo lo que veo, pero casi siempre acabo comprando algo. En este caso compré un juego de plumillas para cómic, que llevaba una cajita muy mona con sus seis plumillas,(en realidad tres plumillas diferentes y un juego de repuesto) y sus palilleros correspondientes.
Después de mucho tiempo de tenerlas en casa, ayer las estrené, y como estaba de estreno también decidí poner el modo manual de la cámara e intentar sacar una foto decente.
Ayer fue un día de ser consciente de todo lo que tengo por casa, instrumentos tan divertidos, generadores de tiempo de ocio y aprendizaje, objetos mágicos a los que sólo hay que prestarles un poquito de atención y te regalan una tarde fabulosa.